¿Cuáles son los pasos clave para lograr una ecologización exitosa de la flota?

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En Francia, el transporte por carretera es responsable de casi el 30 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Las flotas de vehículos de empresa representan una parte significativa de estas emisiones.

Desde 2019, para abordar los desafíos climáticos, el gobierno ha establecido un marco regulatorio destinado a acelerar la transición energética de las flotas de las empresas apoyándose en varios mecanismos, requiriendo así que las empresas reconsideren su movilidad y se comprometan a ecologizar sus flotas .

Recordatorio de la normativa vigente relativa a la ecologización de las flotas de vehículos

La Ley LOM

Adoptada en 2019, la Ley de Orientación a la Movilidad (LOM) exige que las empresas con flotas de más de 100 vehículos incluyan un cupo de vehículos de bajas emisiones (VEB) al renovar sus flotas. A partir de 2021, la Ley de Clima y Resiliencia (publicada en el Diario Oficial el 24 de agosto de 2021) refuerza aún más el objetivo de ecologizar las flotas.

Las cuotas impuestas cambian por etapas:

  • 40% en 2027
  • 70% para 2030

Estas cuotas se aplican a flotas de propiedad absoluta, arrendadas a largo plazo y puestas a disposición durante el año calendario.

Los vehículos que se tienen en cuenta en estos cupos son:

  • Vehículos de la categoría M1 (turismos)
  • Vehículos de la categoría N1 (vehículos comerciales ligeros)
  • Vehículos con un peso máximo autorizado de 3,5 toneladas o menos

Sanciones por incumplimiento de las cuotas para vehículos de muy bajas emisiones

Desde la aprobación de la ley de finanzas el 1 de marzo de 2025 , se ha implementado un nuevo impuesto: el impuesto anual de incentivo a la adquisición de vehículos ligeros de bajas emisiones (TAI). Este nuevo impuesto penaliza ahora a las empresas que no cumplan los siguientes objetivos:

Año202520262027202820292030
Porcentaje de vehículos eléctricos en la flota (%)15%18%25%30%35%48%

El importe de este impuesto es progresivo. A partir del 1 de marzo de 2025, se calculará sobre la base de un importe unitario (2.000 € en 2025, que podría aumentar a 5.000 € en 2027), multiplicado por dos factores:

  1. Número de vehículos que faltan para alcanzar el objetivo de integrar vehículos ligeros de bajas emisiones (15% en 2025).
  2. La tasa de renovación anual de los vehículos ligeros de altas emisiones de la compañía

Estudio de caso para una empresa con 1000 vehículos con motor de combustión interna en su flota.

Para una flota de 1.000 vehículos 100% térmicos, renovados a un tercio cada año, hemos estimado el importe total de las sanciones en el periodo 2025-2027, según cuatro escenarios.

Escenario 1Escenario 2Escenario 3Escenario 4
0 VFE introducido50 VFE/año100 VFE/año150 VFE en 2025
30 VFE en 2026
70 VFE en 2027
749 100 €285 600 €23 000 €0 €
VFE=Vehículo de bajas emisiones

El escenario óptimo, que permita evitar sanciones, consistiría en implementar:

  •  150 VFE para 2025
  • 50 en 2026
  • 125 en 2027

Esta trayectoria debe, sin embargo, seguir siendo realista, preservar la continuidad operativa y garantizar el bienestar de los empleados.

El reto no es apresurarse, sino proceder estratégicamente para lograr una transición energética controlada y sostenible.

¿Cuáles son los pasos clave para ecologizar con éxito su flota de vehículos?

Muchas empresas consideran la electrificación simplemente como la adquisición de vehículos eléctricos. En realidad, se trata de una transformación integral que afecta a la flota, su gestión diaria, los métodos de suministro de energía y, en ocasiones, incluso la organización operativa de las actividades relacionadas con los vehículos.

Sin una preparación rigurosa, esta transición puede convertirse rápidamente en un centro de costos y una fuente de limitaciones e insatisfacción para los empleados, en lugar de una palanca para el rendimiento, la transición energética y la optimización del presupuesto.

Para que su plan de ecologización y un verdadero activo estratégico, ciertos pasos son esenciales.

1. Realizar una auditoría del potencial de electrificación de la flota de vehículos

Muchas empresas consideran que la integración de vehículos eléctricos no se adapta a sus necesidades y que corre el riesgo de convertirse en una limitación en lugar de un avance positivo.

Sin embargo, un análisis detallado de los trayectos diarios como parte de una auditoría permite identificar vehículos cuyo uso es compatible con la autonomía de un vehículo eléctrico. También es posible estimar los tiempos de carga necesarios, especialmente en trayectos largos.

Para garantizar auditorías fiables y definir escenarios realmente adaptados a las necesidades de su empresa, se analizan varios criterios esenciales:

  • El umbral de autonomía de conducción promedio en el mundo real a considerar en función de los tipos de vehículos ya incluidos en su póliza de automóvil
  • La frecuencia con la que cada uno de sus vehículos supera este umbral durante el año
  • El número de sesiones de carga que se realizarían en roaming por cada vehículo, suponiendo que fuera reemplazado por un vehículo eléctrico
  • El tiempo perdido durante estas recargas de emergencia
  • El impacto operativo del cambio a un vehículo eléctrico en la actividad de los empleados

Este análisis va más allá de simples estimaciones; se basa en sus datos de consumo real. Al aprovechar las transacciones con tarjetas de combustible, los horarios de rutas y los datos de peajes, es posible lograr la precisión suficiente para identificar vehículos verdaderamente compatibles con la electrificación.

La realidad demuestra a menudo, a pesar de las ideas preconcebidas, que las distancias recorridas diariamente son compatibles con la autonomía que ofrecen los vehículos eléctricos disponibles en el mercado.  

Esta auditoría también puede poner de manifiesto la incompatibilidad de asignar un vehículo eléctrico a un empleado. De hecho, los frecuentes viajes de larga distancia también pueden afectar la actividad operativa y reducir la rentabilidad, especialmente debido a la necesidad de cargarlos durante el viaje. Para estos vehículos, se podrían considerar otras opciones, como las fuentes de energía alternativas.

2. Repensar la política del automóvil

Paralelamente, es necesario desarrollar una política de vehículos eléctricos acorde con el proyecto. Entre los criterios a considerar al elegir los modelos, destacan los siguientes:

  • Autonomía real acorde con las necesidades de viaje previamente identificadas;
  • Rendimiento de carga, en términos de potencia, adaptado tanto a la infraestructura disponible en el sitio o en los hogares de los empleados como a las posibles necesidades de carga rápida durante los viajes;
  • Factores de optimización del TCO que hacen que la electrificación de la flota sea económicamente relevante: vehículos con puntuación ecológica, consumo, costes de mantenimiento…

Por supuesto, los modelos elegidos también deben responder a las necesidades operativas relacionadas con el tipo de actividad: volumen, carga útil, comodidad, etc.

3. Determinar el número necesario de estaciones de carga (EVCI – Infraestructura de Carga de Vehículos Eléctricos)

Un proyecto de electrificación de flotas debe incluir necesariamente opciones de carga en los estacionamientos habituales de los vehículos. De hecho, depender principalmente de la carga en itinerancia hace que la ecuación económica para los vehículos eléctricos sea menos atractiva. Esto también conlleva pérdidas de tiempo significativas, mientras que las estaciones de carga en el estacionamiento ahorran tiempo en comparación con el repostaje de vehículos de combustión interna.

El coste de instalar estaciones de carga es un gasto significativo en un proyecto de electrificación de flotas, que a menudo recae sobre las instalaciones o los servicios del edificio, en lugar de sobre la propia flota. Por lo tanto, es fundamental prever este coste y dimensionar las instalaciones en consecuencia antes de cualquier implementación.

Esto implica evaluar:

  • Uso real de la flota : número de vehículos a recargar por sitio, simultaneidad de cargas, duración promedio de las paradas, tiempos de rotación de vehículos, estacionalidad y actividad máxima.
  • La potencia real necesaria : evitar sobredimensionamientos costosos, definir la potencia óptima de los puntos de carga, garantizar la coherencia entre la potencia de los terminales y la potencia aceptada por los vehículos, encontrar el equilibrio adecuado entre terminales lentos (CA) para cargas prolongadas y terminales rápidos (CC) para necesidades ocasionales.
  • La capacidad eléctrica de las instalaciones : potencia disponible, limitaciones de la red interna, posibles necesidades de refuerzo o creación de nuevos puntos de suministro (PDL). Estos factores pueden tener un impacto significativo en el coste final y el tiempo de instalación.
  • Compatibilidad con la evolución de la flota : proyecciones a 3, 5 y 10 años, anticipación del aumento del número de vehículos eléctricos, modularidad de la infraestructura y anticipación de cualquier obra civil para evitar costes adicionales posteriores.
  • Soluciones de optimización : carga inteligente para suavizar la demanda de energía, almacenamiento de energía para reducir los picos de consumo, programación de la carga durante las horas valle para reducir el coste por kWh y aliviar la red, autoconsumo de energía solar.

Tener en cuenta estos parámetros no sólo garantiza la continuidad operativa, sino que también preserva la rentabilidad global del proyecto de ecologización, evitando al mismo tiempo futuros cuellos de botella.

4. Planifique la transición energética de su flota de vehículos

La transición a los vehículos eléctricos no se improvisa. Requiere un plan plurianual que avance al mismo ritmo en tres ejes: el cumplimiento de los objetivos de la Ley LOM, el despliegue de vehículos eléctricos compatibles y la instalación progresiva de infraestructura de recarga.

Este enfoque coordinado permite:

  • Calibrar el número de vehículos electrificados por sitio y por año de acuerdo a las cuotas regulatorias, los usos reales y las restricciones operativas;
  • Anticipar la dotación de estaciones de recarga y la instalación de futuras estaciones preequipando su aparcamiento;
  • Controlar el TCO de su flota a largo plazo;
  • Preservar el equilibrio entre los sitios, teniendo en cuenta las limitaciones específicas y probando la viabilidad en un contexto de múltiples sitios.

5. Capacitar e involucrar a los conductores

La implicación de los empleados es clave para el éxito de un proyecto de electrificación de flotas. Sin embargo, este cambio a veces puede generar resistencia: la gente suele imaginar que los vehículos eléctricos implican cargas interminables, paradas más frecuentes y prolongadas, y un estilo de conducción difícil de adaptar. Aventurarse en lo desconocido a veces puede generar una sensación natural de aprensión.

En algunas empresas, el coche de empresa también es un beneficio en especie, o incluso una herramienta estratégica para fidelizar al equipo. Por lo tanto, no se trata de comprometer el bienestar de los empleados ni de generar una sensación de pérdida.

Involucrar a las partes interesadas desde el inicio del proyecto ayuda a minimizar la resistencia y a abordar las inquietudes. Al aprovechar datos reales sobre el uso y las distancias recorridas, la frecuencia de carga necesaria en roaming e incluir viajes excepcionales, mediante la auditoría preliminar, puede proporcionar evidencia concreta de que los vehículos eléctricos son compatibles con su negocio y tranquilizar a las partes interesadas sobre su impacto operativo.

La transición a los vehículos eléctricos también requiere adquirir nuevos hábitos. Se pueden integrar acciones sencillas en el entrenamiento para maximizar la eficiencia y reducir los obstáculos:

  • Practique la conducción ecológica: adopte un estilo de conducción suave, limite las aceleraciones bruscas y anticipe el frenado para optimizar la autonomía.
  • Planifica tus rutas: identifica con antelación las necesidades de carga durante el viaje y las estaciones de carga disponibles a lo largo de la ruta.
  • Carga inteligente: calcula el nivel de carga necesario para alcanzar el objetivo y evita cargar al 100 % innecesariamente, especialmente si se planea cargar en el sitio. Esto reduce el tiempo de espera y los costos, a la vez que prolonga la vida útil de la batería.
  • Gestionar los tiempos de carga: aprovechar los tiempos de inactividad planificados (reuniones, descansos, vueltas al aparcamiento habitual) para optimizar la carga y limitar las interrupciones en la actividad.

Para fomentar una adopción fluida de vehículos eléctricos, puede optar por una implementación gradual, comenzando con voluntarios o embajadores (gerentes, RR. HH., figuras influyentes). Esto le permite liderar con el ejemplo y generar un efecto dominó positivo, a la vez que mantiene la satisfacción y el compromiso de los empleados.

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